El pasado miércoles 2 de julio, desde las 9:30 de la mañana, la comunidad educativa del Colegio del Huerto de Orán se reunió para vivir una profunda y emotiva jornada en honor a su patrona: la Virgen del Huerto. En el marco de los 70 años de vida institucional del colegio, esta celebración no fue solo una manifestación de fe, sino también un gesto de unidad, gratitud y servicio que movilizó a estudiantes, docentes, familias y vecinos de la ciudad.
La procesión mariana se inició con un clima de oración acompañado de canciones marianas, guiada por docentes y alumnos en un recorrido cuidadosamente organizado. El orden procesional reflejó la riqueza simbólica de la comunidad: abrió con la cruz procesional, seguida por el estandarte de la Virgen y las banderas, continuando con los alumnos de los diferentes niveles educativos y finalizando con las familias y devotos que se unieron a este gesto de amor mariano.
En el trayecto, se vivieron momentos profundamente significativos: oraciones por la paz, los enfermos, los trabajadores, los jóvenes y por cada familia de Orán. Cada parada, cada canto, cada oración fue una expresión sincera de fe y compromiso. La imagen de la Virgen del Huerto, llevada con devoción por los alumnos del último año del secundario, recorrió el corazón de la comunidad educativa, despertando emoción, recuerdos y esperanzas.
El lema de este año, “70 años de gratitud y servicio”, fue el hilo conductor de cada intervención y reflexión. Se recordó la historia de la devoción a María del Huerto, nacida en tiempos de necesidad y agradecimiento, y se animó a los presentes a imitar el ejemplo de María con un corazón disponible al amor y al servicio, como lo vivió San Antonio María Gianelli, fundador del Instituto.
Durante la caminata, se entregaron recordatorios a instituciones locales como gesto de unidad y reconocimiento: al Colegio San Antonio, a la Farmacia Alvarado, y a la Panadería Mallorquina, como signo del acompañamiento mariano a toda la ciudad.
El acto culminó con la llegada al colegio, donde la Virgen fue recibida con aplausos, cantos y la música de la banda municipal. Allí, se elevó una oración de consagración y agradecimiento, reconociendo a María como “señora del camino, del amor hermoso y de la santa esperanza”.
Una vez más, la Virgen del Huerto fue puente de encuentro y testimonio vivo del amor de Dios entre su pueblo. Que su presencia siga guiando a cada miembro de la comunidad educativa y a las familias oranenses por caminos de paz, fe y servicio.
📄 Podés descargar el documento completo de la celebración en el siguiente enlace:

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